Carta de una amiga que perdió la sonrisa

Hace días recibí este email:

“Querida amiga, ¿cómo te va la vida? Ante todo perdona que no me haya puesto en contacto contigo en los últimos meses, pero es que tenía el ánimo por los suelos. Al fin me decidí a dejar a Gustavo, me costó por los niños, pero cada día que pasa me alegro más, aunque tengo miedo. Al principio me llamaba por teléfono a menudo y me pedía que volviera con él y aunque ya sabes lo violento que es cuando se enfada, tuve que decirle que no me insista más porque jamás volveré. Me dijo que esto no iba a quedar así, que había destrozado su vida y la de los niños, y que lo pagaría. “Y ten cuidado cuando salgas a la calle porque un amigo por unos euros te puede dar un susto”, me avisó. Así que cuando salgo a la calle, voy mirando para todos lados y me cuido mucho de ir con un hombre a solas vaya que se piense otra cosa y que con los celos se ponga todavía peor. No quiero denunciarle pues solo conseguiría que se pusiera aún más furioso, ni tampoco quiero que los niños se enteren de lo que pasa con su padre. No sé qué sería de ellos si me pasara algo. Solo sé que hace meses me cuesta sonreír. Otra vez me está llamando por teléfono, bueno te dejo, un beso.”

Considero de vital importancia que se dé a conocer la situación que sufren muchas mujeres anónimas hasta que quizás un mal día se publican sus nombres como otra víctima más de la violencia. Mujeres que intentan darse la oportunidad de vivir en paz pero que siguen siendo acosadas o peor aún que permanecen en el hogar por falta de recursos o porque creen que el sueño no se rompió del todo. Conocemos los datos de las mujeres que mueren a manos de su pareja o expareja pero ignoramos los de aquellas otras que no denuncian, que se mantienen calladas por temor, por evitar el sufrimiento a los hijos o por vergüenza, pero que se acostumbran a vivir con el miedo pegado al cuerpo. Siento que la opinión pública no está concienciada del problema. Cuando a veces escucho “la mayoría de las denuncias son falsas”, me da pena pensar en las mujeres que no se atreven a denunciar por el escarnio y el miedo a las represalias. Parecen olvidar que en lo que va del 2015 han asesinado a 48 mujeres y que solo 9 de ellas habían denunciado. A pesar de todos los avances que se han producido en este grave problema como la declaración del 25 de noviembre Día Internacional para la erradicación de la violencia de género siento que aún queda lo más importante, que la opinión pública reconozca que lo que sale a la luz solo es la punta del iceberg, que hay muchas mujeres que sufren en silencio y a las que el recuerdo de un hombre les borra la sonrisa.

Smile, Sonríe

 

Unidos frente al terrorismo

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Hoy se habla de acto de guerra, de la guerra de los fanáticos contra los tolerantes, de los que imponen su destructiva voluntad contra los que queremos construir un mundo en paz. Hoy es necesaria la unión de los que creemos que la vida es sagrada y confiamos en el uso de los medios pacíficos para atajar de raíz la violencia. Pero hoy los atroces atentados de París hacen tambalear los cimientos del pacifismo más íntegro. Hoy, el mundo, consternado, reclama soluciones más eficientes contra la sinrazón de la crueldad sin límite. Siempre defendí a toda costa no responder a la violencia con más violencia. Pero hoy comprendo a los que dicen que con algunos no funcionan las palabras ni el diálogo. Hoy me pregunto si las soluciones pacíficas son suficientes para atajar tanta degeneración inhumana y si estamos inmersos en una Tercera Guerra Mundial y hasta hoy no me había enterado.

Mis más sentidas condolencias a los familiares de las víctimas.

 

Halloween Vs Santos

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Nadie ha demostrado aún que los muertos puedan sentir olores, tampoco se puede saber con certeza si habrá vida después de la muerte. Salvo algunos doctores como Raymond Moody, Brian Weis o el español Enrique Vila, poco se ha investigado al respecto. Estos autores tras analizar el testimonio de personas que estuvieron en situaciones cercanas a la muerte, aseguran que el alma, tras abandonar el cuerpo, entra en una especie de túnel y, al fondo, ve una luz, y cuentan que sintieron una paz inexplicable. El día de todos los Santos, instituido por el Papa Gregorio III el 1 de noviembre, y cuya celebración extendió Gregorio IV a la Iglesia universal en el siglo IX, es una tradición cristiana en honor de las almas que gozan ya del cielo. Este día rogamos por los que aún continúan en el Purgatorio, esperando que puedan alcanzar la gloria eterna. El día 2, día de los difuntos, rezamos por las almas de los que nos dejaron y, siguiendo la tradición, llevamos flores a los cementerios o columbarios donde reposan sus restos o cenizas.

La celebración de Halloween se remonta a la fiesta pagana de los celtas de la víspera de los difuntos, el 1 de noviembre, fiesta con la que inauguraban el año nuevo. La noche de Halloween, Víspera de Todos los Santos, arraigó en Estados Unidos y en otros muchos países en los últimos años, como una fiesta en la que se toma a chufla nuestros miedos más terroríficos. Brujas, fantasmas, vampiros, zombis y demás personajes de pesadilla se transforman por una noche en objeto de diversión y en motivo para ofrecer golosinas a los más pequeños. Hay quienes sospechan que Halloween es un invento del maligno, pues parece propugnar un amor hacia seres que poco o nada tienen de benévolos, sin embargo, muchos psicólogos afirman que es un fenómeno que puede colaborar a que los niños se liberen de sus terrores. A pesar de ello, otros no ven esta celebración con buenos ojos y hasta la han prohibido porque la consideran una fiesta satánica. Lo que no está claro es su relación con la fiesta católica de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, aunque para combatir el miedo parece mano de santo. De todos modos, me temo que los monstruos que más asustan a los adultos no son los de Halloween, sino otros vampiros de la corrupción que nos succionan la vida.

Otra tradición  que se sigue en estas fechas en el teatro, es la representación del Tenorio de Zorrilla, obra en la que Don Juan logra salvar el alma gracias a Doña Inés, y se une a ella para la eternidad. Mi abuelo Juan que creía que tras la muerte éramos como una hoja que se seca solía decirle a mi abuela: “Cuando me muera no me lleves flores a mi tumba. Si quieres llevarme algo, un ramito de hierbabuena que es barata y huele bien”. A ella, que murió poco después, nunca volví a verla sonreír. Pero confío en que volveré a verlos, algún día.

Lo que Viven las Violetas (fragmento)

Un sábado por la tarde, en el primer fin de semana que estuve en casa de Nacho, fuimos a patinar sobre hielo. Por el camino, yo iba hablando con Almudena, y detrás, nos seguían él y un chico de baja estatura. Me volví para mirarles y el amigo se irguió al dar la zancada. Le pregunté su nombre, pero no logro recordarlo, solo que le comenté que no conocía a nadie que se llamase así. Me dijo que estaba más canija que en verano, que si ya no me ponía zapatos de tacón. “Si tú no me viste, ¿cómo puedes saberlo?”, le dije. “En verano estuve unos días en Málaga en casa de Nacho, ¿no te acuerdas de mí?” Creía que era una broma y le pregunté a Almudena que hacia donde íbamos. “A patinar sobre hielo”. Al escucharla me puse nerviosa y le dije que yo no sabía patinar ni sobre ruedas. “Es muy fácil, verás como aprendes pronto”. El chico nos aconsejó que escogiéramos los patines de un número mayor que el que usábamos en los zapatos. Nada más poner un pie en la pista tuve que agarrarme del brazo de Almudena, pero luego me dejó sola y se perdió con Nacho a patinar. Me caí tantas veces que rompí los vaqueros por las rodillas y me salieron dos hematomas. El amigo de Nacho hacía piruetas en el aire como un experto y cada vez que me caía se acercaba a ayudarme. En una ocasión me llevó de la mano dándome consejos para mantener el equilibrio. Le pregunté que si patinaba a menudo. Él negó con la cabeza. Insistí en que entonces iría a esquiar los fines de semana. “Nunca”, me aseguró. La última vez que me caí, dijo: “Chiquilla, déjalo ya que te vas a matar”, y me acompañó a salir de la pista. Nacho me explicó después que su amigo era huérfano de padre y madre y que él mismo se matriculó en su colegio, aunque asistía solo a los exámenes. Si pudiera recordar su nombre… ¿Por qué tendré tan mala memoria?

(Del capítulo 8 de Lo que Viven las Violetas)

Si os apetece saber más os comparto la entrevista que me hicieron hace unas semanas.

TE GUSTA

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¡Gracias por tu visita!

Lo que Viven las Violetas disponible en Amazon

Lo que Viven las Violetas, una novela breve que podría considerarse una comedia romántica.

SINOPSIS

Violeta, una mujer casada, conoce a Julio en el Ave Malaga a Madrid y surge un amor.

Una historia de amor y esperanza en la que la violencia no tiene la última palabra.

El libro impreso está disponible en Amazon

LO QUE VIVEN LAS VIOLETAS

Haciendo clic sobre la portada podrá acceder al libro. Si lo lee me encantará conocer su opinión, por favor contacte conmigo a través de mi correo eucarrin@yahoo.es y le estaré muy agradecida.

Espero que disfrute de su lectura.

En el día de su 40 cumpleaños, Violeta, comienza a escribir un diario y acepta una oferta para trabajar en una residencia de estudiantes en Madrid, aunque vive en Málaga con su marido, Nacho, y su hija, María. En el tren que la lleva a su trabajo, coincide con Julio Paz, un enigmático publicista, del que se enamora. Poco a poco cree reconocerle como un chico con el que se encontró en varias ocasiones en el pasado. Lucha contra sus sentimientos para no romper su matrimonio, hasta que descubre que Nacho le es infiel.
En el día de su 40 cumpleaños, Violeta, comienza a escribir un diario y acepta una oferta para trabajar en una residencia de estudiantes en Madrid, aunque vive en Málaga con su marido, Nacho, y su hija, María. En el tren que la lleva a su trabajo, coincide con Julio Paz, un enigmático publicista, del que se enamora. Poco a poco cree reconocerle como un chico con el que se encontró en varias ocasiones en el pasado. Lucha contra sus sentimientos para no romper su matrimonio, hasta que descubre que Nacho le es infiel.
Desde el 2 de agosto disponible en libro impreso
Desde el 2 de agosto disponible en libro impreso (148 páginas) en Createspace.com y muy pronto en Amazon.com y Amazon.es

Diario de una mujer cansada fue cuarta finalista del I Concurso de novela de Castelldefels.

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¡Gracias!

Buena noticia

Os doy una buena noticia:

Lo que Viven las Violetas ya está disponible en el siguiente enlace

Lo que Viven las Violetas, diario de una mujer cansada

En el día de su 40 cumpleaños, Violeta, comienza a escribir un diario y acepta una oferta para trabajar en una residencia de estudiantes en Madrid, aunque vive en Málaga con su marido, Nacho, y su hija, María. En el tren que la lleva a su trabajo, coincide con Julio Paz, un enigmático publicista, del que se enamora. Poco a poco cree reconocerle como un chico con el que se encontró en varias ocasiones en el pasado. Lucha contra sus sentimientos para no romper su matrimonio, hasta que descubre que Nacho le es infiel.
En el día de su 40 cumpleaños, Violeta, comienza a escribir un diario y acepta una oferta para trabajar en una residencia de estudiantes en Madrid, aunque vive en Málaga con su marido, Nacho, y su hija, María. En el tren que la lleva a su trabajo, coincide con Julio Paz, un enigmático publicista, del que se enamora. Poco a poco cree reconocerle como un chico con el que se encontró en varias ocasiones en el pasado. Lucha contra sus sentimientos para no romper su matrimonio, hasta que descubre que Nacho le es infiel.